miércoles, 14 de noviembre de 2007

OPINIÓN VERAZ

CLARÍN CRÍTICA A LA ASAMBLEA DE GUALEGUAYCHÚ

El 11 de noviembre del 2007, Clarín publicó una nota de opinión sobre la actual controversia entre Argentina y Uruguay, redactada por el periodista Oscar Cardoso, donde se afirmaba “con los cortes de rutas, los asambleístas le dieron a Vázquez la excusa que más eficazmente ha empleado para negarse a negociar (…) La agenda exterior del país había quedado rehén de los asambleístas”De este modo, se colocó a los ciudadanos de Gualeguaychú como parte responsable de los desencuentros políticos entre los dos países, cuando en realidad el cierre de fronteras realizado por los asambleístas fue consecuencia de dos años de fracasos diplomáticos, sumados a la negativa permanente de la empresa Botnia a suspender sus obras, aún durante los seis meses en que los cortes fueron levantados.
En este sentido, cabe recordar que las gestiones políticas se iniciaron en octubre del año 2003, cuando la delegación Argentina integrante de la Comisión administradora del Río Uruguay, dejó asentada su acusación hacía el gobierno uruguayo sobre la violación del artículo siete del estatuto que ellos tenían que hacer cumplir, debido a la autorización expedida por los orientales mediante la resolución ministerial Nº 342/2003 para desarrollar emprendimientos celulósicos frente a las costas de la provincia de Entre Ríos.
Luego los cancilleres de aquel entonces, Rafael Bielsa y Didier Operti, se reunieron el 02 de marzo del 2004 con el fin de hallar soluciones, pero no hubo ningún avance significativo hasta el 05 de mayo del 2005, cuando el presidente de Argentina, Néstor Kirchner y su par uruguayo, Tabaré Vázquez, acordaron la creación de una comisión mixta de técnicos de alto nivel, para la elaboración de un informe ambiental conjunto, que debía presentarse el 31 de enero del 2006. No obstante, el día 24 agosto del 2005 la delegación argentina designada a dicha tarea, solicitó la paralización de las obras realizadas por Botnia hasta obtener los resultados encomendados. Sin embargo, la construcción de la pastera nunca se detuvo, y cuando llegó la fecha de publicación de los datos, la comisión binacional se había dividido, y así cada país presentó sus documentos por separado.
En tanto, los ciudadanos de Gualeguaychú cansados de no tener respuestas a sus reclamos, decidieron llevar adelante el primer corte de ruta por tiempo indeterminado el día 23 de diciembre del 2005, luego de haber realizado diversas manifestaciones de repudio a los emprendimientos celulósicos, entre las cuales se destacaron las convocatorias masivas sobre el Puente General San Martín, los días 4 de octubre del 2003 y el 30 de abril del 2005.
Por otra parte, Kirchner y Vázquez aún parecían buscar alguna solución al conflicto, así acordaron el 11 de marzo del 2006 los gestos simultáneos de suspender las construcciones de las plantas y los cortes por 90 día. De esta manera, los gualeguaychenses liberaron la ruta 136 durante seis meses, pero Botnia no paralizó sus obras, y en consecuencia nunca se pudo encontrar soluciones a la controversia.
La suma de todos estos sucesos, manifiesta la incapacidad diplomática de Argentina y Uruguay para darles respuestas a los asambleístas. Tal vez sea por falta de buena voluntad, o porque una empresa con las dimensiones de Botnia tendría más poder que los dos go
biernos sudamericanos.
Lo concreto es que los ciudadanos de Gualeguaychú son quienes más han sufrido en el transcurso de toda la controversia, y transformarlos en culpables de este diferendo sólo por reclamar sus derechos, es canallesco. Al respecto sería bueno saber por qué Clarín ha tenido consideraciones semejantes ¿será por ignorancia o por interés?

No hay comentarios: